Sobre la homologación de los cinemómetros
de lazos inductivos

Respecto a la homologación hay dos aspectos a tener en cuenta

(1) para los cinemómetros se usa la misma legislación/reglamentación que en las transacciones comerciales cuando no debería ser así, y

(2) la homologación de los cinemómetros no cumplen lo dispuesto en la Resolución SICyM 753/98 y su modificatoria Resolución SECI 7/09.

Doy aquí brevemente los argumentos en los cuales me baso.


(1) Es claro que en las infracciones no puede usarse la misma legislación que en las transacciones comerciales. Esto lleva a una discusión larga y, probablemente, a pesar de contar con argumentos favorables, dificilmente lleve a un resultado práctico, como ser la modificación de la legislación hacia el tema específico de los cinemómetros.

Básicamente, en mediciones comerciales se utilizan ciertos criterios de tolerancia porque las fluctuaciones de las mediciones a largo plazo no producen un efecto monetario negativo para ninguna de las partes. Si siempre compro (o vendo) un producto que pesa exactamente 1 Kg, es posible que por errores en la medición, que no pueden ser controlados (temperatura ambiente, humedad, etc.), la balanza me indique en algunos casos 0,95 Kg y otras veces 1,05 Kg. Si estoy comprando, en el primer caso estaré pagando de menos y en el segundo, estaré pagando de más. En promedio, en muchas mediciones estaré pagando el precio justo. En una multa esto no sucede. Supongamos que nunca cometo una infracción, pero la medición da un valor mayor en algún caso y menor en otros. En el primer caso recibiré una multa (y deberé pagar) pero en el otro caso no tendré compensación por el error anterior. El saldo neto es que he perdido plata. Esta diferencia (a mi entender, esencial) hace que los requerimientos deberían ser distintos.

Además, está el tema del error sistemático. Una medición no es solamente lo que aparece en el display de un instrumento: una medición es la suma de un instrumento y un método. Una balanza homologada lo está si se la usa correctamente. Si pongo lo que tengo que pesar, mitad adentro y mitad afuera del plato, la medición seguramente estará mal independientemente de la calibración de la balanza. O, si peso simultaneamente varios productos, no puedo diferenciar el peso individual de cada uno de ellos. Lo mismo pasa con los cinemómetros basados en espiras inductivas. Si el vehículo pasa la mitad adentro y la mitad afuera de la espira, la medición no será correcta. O, si varios vehículos pasan simultaneamente por la zona de detección, no podré tener la velocidad individual de ninguno de ellos. En el caso de la balanza uno puede observar la situación y pedir que se corrija, y, en caso contrario, no realizar la transacción. En el caso del cinemómetro esto no se controla ni antes ni después de la medición ni tampoco se puede “rechazar la transacción”.

Esto muestra claramente la necesidad de tener criterios de homologación distintos para transacciones comerciales que para multas fotográficas.


(2) En la Resolución SICyM 753/98, anexo I, punto 3 se describen los requisitos generales. Dice textualmente:

3.1. Documentación técnica (manual de utilización provisto por el fabricante).

El fabricante suministrará con cada cinemómetro un manual en idioma castellano, en el que se incluirá al menos lo siguiente:
- la teoría de funcionamiento del equipo;
- esquemas generales aclaratorios;
- una especificación precisa de las condiciones normales de funcionamiento;
- información sobre las principales causas de errores;
- una revisión de las magnitudes de influencia que afectan a las mediciones, y de los errores parciales que pueden introducir;

Estos requisitos mínimos, a mi entender, no se cumplen en el caso de los cinemómetros de lazos inductivos. Por ejemplo, en el caso del cinemómetro marca ANCA en el manual correspondiente: (2a) la teoría de funcionamiento del equipo es incompleta y fisicamente incorrecta, (2b) no se da una especificación precisa de las condiciones normales de funcionamiento, (2c) no se da una información completa sobre las principales causas de errores, y, (2d) no se describe una revisión de las magnitudes de influencia que afectan a las mediciones, y de los errores parciales que pueden introducir.

Da la impresión que la homologación se concentra en el aparato y no en la medición. En la homologación se controla el aparato frente a magnitudes que puedan afectarlo (temperatura, humedad, vibraciones, ondas electromagnéticas, etc.) pero nada se hace respecto a las magnitudes que puedan alterar la medición.

En general, lo que sigue, se aplica a todos los cinemómetros de lazos inductivos, pero se usará como ejemplo el modelo CVDV 2 marca ANCA, porque el manual correspondiente está disponible en internet.

La Resolución SICyM 753/98 habla claramente de “medición” y no solamente del aparato. Medición es un aparato y un método.


(2a) La teoría de funcionamiento del equipo es incompleta y fisicamente incorrecta.

El manual del cinemómetro CVDV Versión 2 explica en qué se basa el algoritmo utilizado. Textualmente dice:

“El principio de funcionamiento de detección de vehículos, es bajo la variación de la inductancia de las espiras instalados en el pavimento. De esta manera se sensa el paso del vehículo en tres puntos separados a una distancia nominal de 3 metros.
Con estas tres señales se obtienen 2 tiempos medidos, entre el paso de la espira 1 y 2 y la espira 2 y 3. Si los 2 tiempos están en un rango de un 10% el uno del otro se ejecuta el algoritmo de cálculo de velocidad en base a estos y las distancias de separación de espiras fija.”

La afirmación “...se sensa el paso del vehículo en tres puntos...” es físicamente errónea en esta configuración, ya que las espiras son cuadradas de 90 cm de lado. Un cuadrado de estas dimensiones es algo muy distinto al concepto de un punto. Si en nuestra vida diaria pedimos a alguna persona que nos muestre lo que es un punto, lo más probable es que lo dibuje con la punta de un lápiz. Seguramente nadie va a interpretar a un cuadrado de 90 cm de lado como un punto.

En Física la definición del término “puntual” es relativa. Se considera “puntual” (en el sentido de punto) a cualquier objeto cuyas dimensiones son mucho más pequeñas que las dimensiones características del sistema de interés. Así, por ejemplo, la Tierra puede considerarse un punto en el sistema solar (el radio terrestre, 6.300 km, es mucho menor que la distancia Tierra-Sol, 150.000.000 km), pero es enormemente grande respecto a un ser humano. Una espira de 90 cm no puede considerarse un punto frente a un auto de algunos metros de largo. Son del mismo orden de magnitud, y, por lo tanto, la medición no puede considerarse como puntual. Cuándo se dice “se sensa el paso del vehículo en tres puntos” ¿a qué se refiere realmente? Porque cuando la parte delantera del vehículo haya sobrepasado el final de la bobina, otra parte del vehículo continuará sobre la misma y otra parte estará aún detrás de ella. O sea, ¿A qué punto del vehículo se refiere? ¿A qué punto de la bobina se refiere? ¿Qué parte del auto pasa por qué parte de la bobina en el instante de sensado? El algoritmo utilizado por el sistema ANCA asume una medición puntual, es decir, usa un concepto físico en un marco equivocado.

La descripción física del problema es mucho más compleja que la descripta en el manual. La señal producida por el pasaje de un vehículo sobre las espiras produce señales en función del tiempo que tienen, al menos, una rampa de subida, un máximo, y una rampa de bajada. Habrá casos más complejos donde presente formas muy distintas, pero siempre tendrá una zona de crecimiento al inicio y una de decrecimiento al final, con un ancho total dado, aproximadamente, por la suma de la longitud del vehículo más el tamaño de la espira y la velocidad del vehículo. A toda esta señal el sistema ANCA la parametriza con un sólo instante temporal, lo cual es insuficiente para determinar correctamente la velocidad. Sin embargo, bajo ciertas condiciones este cálculo puede dar un resultado correcto. Por ejemplo cuando los pulsos son idénticos en todas las espiras. En este caso, y sólo en este caso, asumiendo que no hay fallas en la electrónica, es de esperar que el mecanismo de extracción de un instante de tiempo sea igual en todas las bobinas, de manera que ese instante represente la misma situación física en cada una de las espiras (por ejemplo, que ese instante corresponda al pasaje del centro del vehículo por el centro de cada una de las espiras). Pero muchísimas veces esto no se cumple y la medición será errónea.


(2b) No se da una especificación precisa de las condiciones normales de funcionamiento.

En este aspecto el manual se centra en las condiciones normales de funcionamiento del aparato detector (por ejemplo, voltaje y temperatura máximos y mínimos de funcionamiento) pero nada dice de las condiciones normales de funcionamiento de la medición.

Por ejemplo, en condiciones normales de funcionamiento la medición depende de la trayectoria del vehículo, cosa que no está especificada en el manual. En el mismo se hace hincapié en la alineación de las bobinas, sin embargo, no se menciona como influye dicha alineación en las mediciones. Este punto es importante ya que si bien las bobinas pueden estar perfectamente alineadas respecto de la calzada, lo que importa en la medición es la alineación de la trayectoria del vehículo respecto de las espiras, y esto no necesariamente se cumple ni siquiera se verifica.

Una trayectoria desplazada del centro del carril y/o inclinada en un dado ángulo produce un error en la medición, y esto no está contemplado en el manual del cinemómetro ANCA, ni ha sido controlado durante la homologación.

También en condiciones normales de funcionamiento la presencia de más de un vehículo en la zona de detección influye en el valor final que registrará el aparato. Puede darse el caso de que un vehículo que tenga mayor sensibilidad pase más lejos que otro que posea menor sensibilidad con lo cual se generarán secuencias temporales mezcladas, siendo el resultado totalmente impredecible. Cabe aclarar que la zona de detección no es lo que se muestra en la fotografía ya que ésta muestra sólo la zona de detección de la tercera espira pero no muestra las zonas de detección de las dos primeras espiras. El hecho de que haya un solo vehículo en la fotografía no implica que haya un solo vehículo en la zona de detección.

El cinemómetro no cuenta con detectores o mecanismos para discernir estos casos que ocurren en condiciones normales de funcionamiento.


(2c) No se da una información completa sobre las principales causas de errores, y, (2d) no se describe una revisión de las magnitudes de influencia que afectan a las mediciones, y de los errores parciales que pueden introducir.

Respecto de las causas de errores, el manual del cinemómetro ANCA se concentra en las causas de errores del aparato de medición pero no menciona nada sobre los errores de la medición como lo exige la Resolución SICyM 753/98.

En el manual no se especifican magnitudes tales como altura, tamaño y forma del vehículo que afectan la medición. Un vehículo suficientemente alto es indetectable. Lo mismo ocurre en un vehículo suficientemente largo. El manual del cinemómetro debería indicar estos factores que alteran la medición, es decir, hasta que altura o largo del vehículo puede detectar. Y no sólo eso, sino indicar como depende el error de esas magnitudes para casos intermedios.

Basta ver el contraste con el caso de los radares Doppler, donde con muchas menos dependencias de variables, la legislación indica límites muy claros (tamaño del lóbulo, potencia, ángulo entre el eje del lóbulo y el eje del camino, ver punto 4.5 de la Resolución SICyM 753/98). Las especificaciones para los sistemas de lazos inductivos deberían ser tan precisas como las de los radares Doppler para todas las variables que afectan la medición.

La información completa de las principales causas de error de la medición, como mínimo, debería incluir: altura, tamaño y forma del vehículo, trayectoria del vehículo respecto del eje de centrado de los lazos, y, presencia de más de un vehículo en la zona de detección. Para cada una de estas causas de error se debería dar los límites de validez de la medición, y, dentro de ese rango, determinar el error en función de esos parámetros.

Cabe aclarar que estas dependencias con las magnitudes mencionadas están profusamente discutidas en la literatura correspondiente.


Visto la carencia y errores en la descripción de la teoría de funcionamiento, así como la cantidad de variables que afectan la medición y que no están especificadas ni controladas, se demuestra que los cinemómetros por lazos inductivos ANCA no están correctamente homologados ya que no cumplen con los requerimientos generales exigidos en el punto 3 del anexo I de la Resolución SICyM 753/98.

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